La labradorita blanca guarda un secreto óptico: vista de frente parece una piedra translúcida y discreta, pero al girarla aparecen destellos de azul, dorado o verde — un fenómeno llamado labradorescencia que solo este mineral produce. Es una piedra que cambia con quien la mira y cómo la toca la luz.
Montada en una banda de alpaca platinada — aleación de zinc, cobre y níquel con acabado plateado de alta durabilidad — y con cierre ajustable que cubre tallas del 4 al 9.5.
Labradorita blanca natural · labradorescencia única en cada pieza
Montura de alpaca platinada · aleación de zinc, cobre y níquel
Tallas 4 a 9.5 · banda ajustable
2 diseños disponibles (A y B) · cada piedra es irrepetible
Pieza artesanal · variaciones naturales en cada ejemplar